Hay algo que nunca deja de sorprendernos cuando subimos a un escenario: la energía que puede transmitir el público. Y en nuestra última visita a la Sala Divinno de Pinto recibimos tanta que, por momentos, sentimos que éramos nosotros quienes estábamos disfrutando del espectáculo desde el otro lado.

Desde los primeros acordes encontramos una sala dispuesta a cantar, bailar y dejarse llevar. Una complicidad que fue creciendo durante toda la noche y que convirtió cada canción en una celebración compartida.
El rock & roll se lleva en los pies
El Elvis más joven, rebelde y desenfadado volvió a demostrar que sus canciones conservan intacta la capacidad de poner a bailar a cualquiera. Y qué mejor manera de comprobarlo que con la participación de nuestros queridos Javi y Eva, que llenaron la pista de ritmo, elegancia y espíritu de los años cincuenta.

Cuando todos respiramos a la vez
Hubo una canción que recordaremos de modo especial. Porque cuanto tocamos el If I Can Dream sentimos que el tiempo se detenía. Fue como si músicos y público hubiéramos empezado a respirar al mismo ritmo, compartiendo una emoción que resultaba imposible expresar únicamente con palabras.
La música terminó por borrar la frontera entre el escenario y la pista. Bajamos a cantar entre vosotros, a miraros a los ojos y a compartir las canciones casi al oído. Y nos devolvisteis cada gesto multiplicado por cien.

Hay noches en las que uno recuerda especialmente una interpretación. De esta nos llevamos, sobre todo, la sensación de haber cantado juntos.
Gracias por una noche inolvidable
Gracias a todos los que llenasteis Divinno de energía, de sonrisas y de ganas de disfrutar. Gracias a Javi y Eva, por volver a acompañarnos y hacer todavía más especial el espectáculo. Y gracias a la Sala Divinno de Pinto, por recibirnos una vez más.

Nuestro agradecimiento también a Jonathan Castellón (@luarocktodomusica), que estuvo allí para capturar con su cámara muchos de los momentos que ilustran esta crónica.
Nosotros pusimos las canciones. Vosotros pusisteis la magia.
¡Gracias, Pinto! ¡Nos vemos muy pronto!

Graceland Groove Revival



