Desde que la pasada primavera apareció la posibilidad de tocar en el Moby Dick Club, el 25 de septiembre quedó marcado en rojo en nuestro calendario. Subir al escenario de una sala mítica, con tanta historia entre sus paredes, suponía para Graceland Groove Revival un salto importante.

Así que cuando por fin se encendieron las luces, hubo que dejar atrás los nervios y empezar a disfrutar. Tuvimos aliados de excepción. El buen hacer de Nerea fueron imprescindibles para que las proyecciones acompañaran el espectáculo como las habíamos imaginado; los técnicos de Moby hicieron fácil lo difícil; y en el público Javi y Eva de Javi Eva Dance convirtieron Hound Dog, Jailhouse Rock o Trouble en puro rock and roll bailado.
Hubo canciones que demostraron ser valores seguros y estrenos que vieron la luz, como Tutti Frutti, A Fool Such as I o Wear My Ring Around Your Neck.
Un espontáneo de 18 años, abundante tupé y todo el futuro por delante pidió subir al escenario. Le cedimos un pedazo de Heartbreak Hotel y casi sin proponérselo, aquel pedazo se convirtió en la canción entera.

También hubo tiempo para bajar las revoluciones. If I Can Dream, Always on My Mind y Can’t Help Falling in Lovedejaron algunos de los momentos más emotivos, con un recuerdo especial para Marcos Elvis.

Pero Moby tenía ganas de cantar. Lo hizo en The Wonder of You y, a partir de ahí, ya no hubo manera de hacerlo callar. Con Viva Las Vegas el concierto bajó hasta la pista y en Suspicious Minds terminó de desaparecer la frontera entre quienes estaban arriba y quienes estaban abajo.

Ése es el recuerdo que queremos guardar del 25 de septiembre: mirar desde el escenario de una sala que durante meses habíamos soñado pisar y escuchar nuestras voces mezcladas con todas las que llegaban desde abajo.

Así que, desde esta noche, Moby ya forma parte de la historia de Graceland Groove Revival.

P.D.: P. D. Ana y el equipo de Surcando Madrid también estuvieron allí. Muy pronto podremos ver el resultado en sus canales. Seguiremos informando…



