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Aloha from Hawaii… en España

Aloha from Hawaii… en España

Hace un año publicamos un texto sobre Aloha from Hawaii via Satellite , el concierto que el 14 de enero de 1973 convirtió a Elvis en señal planetaria. Hablábamos del satélite, del récord, del mito. Lo que no contamos entonces fue cómo cayó aquella noticia en España.

Porque mientras en medio mundo Elvis entraba en casa en tiempo real, aquí la noticia pasó con discreción. En enero de 1973 apenas hubo eco inmediato. Solo Diario Femenino se hizo cargo del acontecimiento, cuatro días después, con foto incluida y tono de crónica social: Elvis vuelve a brillar, las fans se amontonan para tocarle. Más piel que satélite.

Lo curioso es que, en esos mismos meses, Elvis  se veía en España… pero en los cines. Bajo el título genérico de Elvis Show, se proyectaba Elvis: That’s the Way It Is, un documental de Las Vegas rodado dos años antes, que se anunciaba a todo color, y con música en seis pistas. Mientras el mundo hablaba de Hawái y del directo global, aquí Elvis cantaba en pantalla grande, en sesión continua, como espectáculo de sala.

Cartel original de Elvis: That’s the Way It Is.

En la radio sonaba “Burning Love”, sí, pero ya estaba algo gastada. El Elvis de los setenta no terminaba de arrasar: no era joven, no era urgente, no era moderno. Para muchos, aquel Elvis serio, solemne, envuelto en retrospectivas y balances, parecía más un clásico respetable que un agitador.

Cartel en español de la película de Elvis: That’s the Way It Is.

En 1973, Radio Televisión Española era todavía un territorio vigilado, y cada decisión de programación pasaba por un criterio que no tenía que ver solo con audiencias. El ente público no buscaba provocar ni agitar: buscaba encajar. Bajo el franquismo tardío, Elvis era una figura aceptable siempre que llegara domesticado, convertido en balance, en espectáculo respetable, en artista ya consagrado y no en amenaza juvenil.

Informe semanal, que se estrenó en 1973.

El 28 de abril de 1973, Elvis entró por fin en las casas españolas, pero no lo hizo solo. Llegó compartiendo la noche con otras liturgias de la Primera Cadena. Antes, el resumen de la Vuelta Ciclista; alrededor, el rumor constante del fútbol, que para muchos seguía siendo la verdadera cita ineludible.

Telepueblo anunciado el especial de Elvis
La revista «Tele Pueblo» anunciado el especial de Elvis, entre el fútbol y los toros.

A las 22:10, el Especial Elvis Presley ocupó el centro del prime time. No era el directo del satélite, sino un resumen de 55 minutos, editado y presentado como balance de una carrera. En muchos salones se vio con curiosidad, con respeto, incluso con cierta distancia: Elvis cantaba impecable, solemne, rodeado de coros, más clásico que provocador. No era el Elvis peligroso del recuerdo, sino uno que parecía pedir atención, no escándalo.

Reseña del especial de Elvis en la revista «Tele Pueblo» .

Y cuando terminó, la noche siguió. A las 23:30 llegó la serie de costumbre —Centro Médico— como si nada extraordinario hubiera ocurrido. Elvis no rompió la programación. Para algunos fue un acontecimiento largamente esperado; para otros, una pausa elegante antes de volver a lo de siempre.

Programación de la Primera Cadena para aquel sábado. Tras las últimas noticias, «Oración, despedida y cierre.»

Quizá por eso el recuerdo es así: no una noche mítica compartida por todo un país, sino una suma de experiencias domésticas distintas. Unos cambiaron de canal por el fútbol. Otros se quedaron hasta el final. Algunos lo vieron con admiración; otros con la sensación de estar asistiendo a algo importante… pero ya pasado.

Y, sin embargo, el tiempo ha hecho su trabajo. Lo que aquella noche parecía un epílogo respetable se ha ido revelando como otra cosa: la semilla de algo eterno. Hoy, lejos de aquel contexto, Elvis Presley está más vivo que nunca. No como moda, sino como referencia. No como presente inmediato, sino como pulso que vuelve una y otra vez. En los discos que se reeditan, en las voces que lo heredan, en los escenarios donde su música sigue convocando cuerpos y almas.

ELVIS: ALOHA FROM HAWAII – (Photo by: Gary Null/NBC/NBCU Photo Bank via Getty Images)

Quizá Elvis no necesitó conquistar aquella noche española de enero 1973. Tampoco lo hizo cuando se emitió aquel resumen en abril. Le bastó con entrar en los hogares. Porque algunas presencias no se imponen: se quedan. Y cincuenta y tres años después, Elvis sigue estando aquí, más vivo que nunca.

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